viernes, 28 de abril de 2017

Por el camino a la Facultad, todavía más

Esto también es del río Corvo (o Corgo, que las autoridades discrepan).

Aquí se me presenta un dilema moral, poner dos foto que me gustan de unos saúcos florecidos, aunque salga un hotel detrás (que, por lo demás, refuerza su empaque escénico) o intentar taparlo (ved la última foto de debajo):






jueves, 27 de abril de 2017

Aspectos de la vida de la gente según san Juan de Ávila

Una carta a «un señor de estos reinos»:
Vuestra señoría sea venido enhorabuena a su casa, que así lo creo yo que será, porque lo menos bien del propio rincón es más bien que lo mejor de la corte (4.99.1-3).
Consolando a una mujer que se había quedado viuda:
Dé gracias a Dios que la ha ya medio librado de aqueste cieno y la librará cuando Él sea servido del todo. Digo «medio librado», porque el marido y la mujer una cosa es, y lo medio de vuestra merced que está fuera de aqueste mundo, está bien y en libertad; y lo medio que es vuestra merced, está acá en captiverio y miseria (4.330-31.38-45).
Peligro de que te traten, no ya de hipócrita, sino de alumbrado:
[Los cristianos no son piadosos] Y así había de ser el corazón del cristiano, tierno, amoroso; había de bañar en devoción. Pero sois tales dentro cual parecéis de fuera; tenéis los corazones crueles, ásperos, fieros, como las barbas y las espadas que traéis. ¡Sois unos cobardes! Tenéis vergüenza de ir a comulgar, porque no os digan que sois hipócritas y alumbrados. No os llegáis a comer, por esto no tenéis devoción.(3.555.30)

miércoles, 26 de abril de 2017

Darle vueltas a la nada

Otra más para la serie: en esta entrada de hace diez años (ya tanto tiempo, ay) me hacía eco de un comentario de un amigo al verso «vestido de nada, como sueles», de Miguel d'Ors, referido a Cristo.
Seis años después, le añadía referencias al hilo.

Esta Semana Santa estuve releyendo el Libro de la Pasión de José Miguel Ibáñez Langlois, que d'Ors leyó e imitó. Ahí hay un poema sobre la transubstanciación en el que, de manera magistral, va hablando de cómo el pan deja de ser pan y que Cristo se hace nada ahí, en esos accidentes del pan, el tema tan inmenso y tan escalofriante del vaciamiento (kénosis κένοσις) de la divinidad en el Hijo, que se queda en el pan, que es la Eucaristía.
como llega el relámpago a su cita como una creación dentro de la creación entre el pan y Cristo está la bella la sin tiempo la
imposible nada
la nada con sabor a pan la nada con el blanco radiante
vestido del pan
que Cristo más rápido y desnudo y bello que el rayo se ha puesto sobre sí mismo como su radiante velo en un instante sin duración en una pura humillación total y ahora es Cristo el verdadero el profundo el indecible pan que como pan entra por la boca como un sol entra al basural de todos los bautizados en estado de gracia que lo devoran y rápidos como el rayo son devorados por Cristo pan.
Los accidentes del pan y del vino, en la caracterización tan exacta y tan limitada -claro, no hay mejor explicación hasta la fecha- de santo Tomás de Aquino son de lo que se viste Cristo, eso que no es nada, porque no es sustancia, no es algo subsistente: el subsistente es Cristo, vestido de esa nada, ese misterio terrorífico y el amor por mayúsculas en lo que parece pan.

Y ahora recuerdo también las menciones, muy frecuentes, de san Juan de Ávila a Cristo «envuelto en los pañales de los accidentes del pan».

martes, 25 de abril de 2017

En la cuenca del Corgo/Sarela (y 2)

La Finca do Espiño, como la de Vista Alegre a su lado, estaba a principio del siglo XX fuera de Santiago, algo no difícil, dado lo pequeño que era este pueblo, ahora capital de Galicia.

El parque tiene una carballeira espectacular y algunos árboles grandiosos: unos magnolios centenarios y una aracuaria gigantesca, aparte de un montón de acebos.

Del palacete sólo quedan restos, pero bonitos, de un «modernismo de pueblo» de ladrillo con yeso. El arquitecto, Jesús López de Rego, tiene otros edificios por la ciudad, «simpáticos», que daría pena que se perdieran, aunque tampoco es que sean espectaculares.

Esta es la capilla:



Lo que queda del edificio principal son paredes. Yo le podría echar imaginación y hacer como que fuera un templo maya en la selva de Guatemala, pero no me da para tanto:









Lo que más gracia nos hizo fue sin embargo un estanque con ranas, muy japonés.

Volveré por allí, por el estanque y por ver si es un día más propicio me salen fotos mejores, donde se vean los detalles de decoración, las gárgoas que hay en algunas esquinas y los dibujos geométricos con yeso.

lunes, 24 de abril de 2017

En la cuenca del Corgo/Sarela (1)

Un afluente del Sarela es el río Corgo (o Corvo, que las autoridades dudan), que cruzo todos los días (es con el que han hecho el estanque del Auditorio). Del Corgo al Sarela, las aguas acaban en el Sar, río literario donde los haya, que acaba en el Ulla, que acaba en el mar, como debe ser.

Por ahí paseamos ayer. Primero hice parar en el estadio de santa Isabel, buen ejemplo brutalista:





De esta foto estoy muy orgulloso; hasta tiene carteles de ultraizquierda, para adornar:


Desde allí se ve el skyline: san Francisco, el Obradoiro, el palacio de Rajoy:


Y moviéndonos un poco a la izquierda, vosotros no distinguiréis nada, pero yo sí que veo a la izquierda el cilindro de santa Clara sobre el edificio de Magisterio, la cuadratura del círculo de mis amores actuales: barroco + brutalismo. Os lo pongo bien grande:


viernes, 21 de abril de 2017

Como Charlie en la fábrica de marras

Me entraban dudas sobre si poner esto de Michael Praetorius, que no sabía ni quién era hasta que alguien (no sé ahora quién) lo recomendó, pero es que es muy bonito:



Yo estoy como Charlie en la fábrica de chocolate de Willie Wonka: todo me llama la atención en la música clásica, pero todavía más en el corralito en el que estoy estos últimos tiempos (sin mucha intención de salir, la verdad), el de Haendel. En el coche voy reptiendo L'Alegro, il penseroso ed il moderato y luego Tamerlano. De esta ópera, ayer volvía a escuchar este chute de fuerza:

Aquí, cantado por Carlo Vicenzo Alemanno:


Y aquí por Alexander Basil Young


Aunque siempre dejo un hueco para la música con trompetas:

jueves, 20 de abril de 2017

Mi Facultad y la Bauhaus

Hay un documental muy bueno sobre el edificio de Dessau de la Bauhaus, en una colección admirable, del canal Arte, que tenéis aquí, en youtube:



Mi Facultad no parece que tenga nada que ver, en principio, al menos si uno se fija primero en la fachada "noble" (foto mía).


Pero resulta que viendo el programa de la Bauhaus, caí en la cuenta de que la parte de detrás del edificio, donde están los despachos, tiene una fachada de cristal y los radiadores en el mismo sitio. Y tanto allí como en mi Facultad, a los arquitectos les importó poco que se produjera un efecto invernadero con esos muros de cristal tan diáfanos (valga la tontería) y que nos friéramos cuando el sol se digna salir (y por eso hubo que poner cortinas).





Y así, viendo un edificio de Dessau, caí en la cuenta de algo de aquí.